El espionaje privatizado, un negocio fuera de control en Estados Unidos

Casi un tercio de los empleados de la CIA y otras agencias son contratistas privados. Preocupación oficial.

 

Según las leyes federales en Estados Unidos, para asegurar que las tareas más sensibles para el país sean realizadas por personas leales ante todo a los intereses nacionales, los contratistas privados no deberían realizar “funciones inherentes al gobierno”. Pero esta norma no se cumple.

Casi un tercio de quienes realizan operaciones de espionaje son contratados, muchos en forma temporal, reveló el diario The Washington Post . El dato preocupa a las autoridades.

En la segunda parte de una exhaustiva investigación sobre el gigantesco aparato de inteligencia de EE.UU., el diario estimó que 265.000 de las 854.000 personas con autorización de seguridad de alto secreto son contratados.

“Durante demasiado tiempo hemos dependido de los contratistas para que hagan el trabajo operativo” que deben hacer empleados de la CIA, admitió el director de la agencia de inteligencia, Leon Panetta, al Post . Y agregó que le preocupa que las corporaciones sientan más responsabilidad hacia sus accionistas que a su país. “Eso supone un conflicto inherente”, dijo.

El secretario de Defensa, Robert Gates, también planteó que las cosas no están funcionando como al gobierno le gustaría.

“Queremos a alguien que realmente esté en esto como una carrera, que esté apasionado con ello y que le preocupe el país y no sólo el dinero”, afirmó. Ambos fueron entrevistados para el trabajo que realizaron 17 periodistas del Post durante dos años sobre el vertiginoso crecimiento de los servicios de espionaje y las operaciones antiterroristas del país tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

En la primera parte, el lunes, el diario reveló que la estructura de espionaje en el país es tan extensa e inmanejable que nadie sabe cuántos empleados hay , cuánto cuesta o cuántas agencias realizan el mismo trabajo.

Ayer, señaló que “lo que comenzó como una solución temporal en respuesta a los ataques terroristas se convirtió en una dependencia que pone en duda si la fuerza laboral del gobierno incluye a demasiada gente que responde a sus empresas más que al interés público, y si el gobierno aún controla sus actividades más delicadas”.

A través del presupuesto federal, el gobierno de George Bush y el Congreso hicieron más fácil para la CIA y otras agencias contratar a trabajadores privados que a empleados del Estado. Así lo hacían más rápido y creyeron que sería menos costoso.

“Nueve años después, ya en el gobierno de Obama, la idea de que los contratistas cuestan menos fue rechazada, y el gobierno ha avanzado en su objetivo de reducir el número de manos contratadas en un 7% en dos años. Aún así, cerca del 30% de la fuerza de trabajo en agencias de inteligencia es privada”, informa.

Gates dice que quiere bajar la cifra de contratistas en Defensa. Pero admite: “Esta es una confesión terrible. No logro obtener el número de contratistas que trabajan para mi oficina”.

Según el Post, “los contratados asesoran, dan informes y trabajan en todas partes”. Desde septiembre de 2001, denuncia, “ han hecho contribuciones extraordinarias y han cometido torpezas extraordinarias que han cambiado la historia y confundido para el público la distinción entre las acciones de empleados que responden a EE. UU. y empleados de empresas privadas con poco más que una credencial de ‘seguridad’ y una pistola”.

 

Revelan que en EE.UU. no se sabe cuántos espías hay ni qué hacen

Es una investigación de dos años de The Washington Post sobre los servicios de inteligencia creados tras el 11-S. Todo es un caos. Hay cientos de miles de agentes, ausencia de control y especialmente misiones y presupuestos superpuestos.

El mundo secreto de la Inteligencia creado por la Administración Bush, y continuado por el gobierno de Obama, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 se convirtió en una estructura tan grande, tan oscura y tan inmanejable que nadie sabe exactamente cuánto dinero cuesta, cuánta gente emplea o cuántas agencias realizan el mismo trabajo.

La revelación fue realizada por el diario The Washington Post en una investigación que ocupó a unos 15 periodistas durante dos años y que dejó al descubierto lo que se describe como “el Estados Unidos Secreto”, una parte del país que permanece en su gran mayoría oculta y carece de supervisión.

En el primero de una serie de reportajes, el diario informó que en estos momentos hay más de 1.200 organizaciones gubernamentales y más de 1.900 compañías privadas que realizan labores contraterroristas, de seguridad interior y espionaje en unas 10.000 ciudades y poblaciones en todo Estados Unidos.

Alrededor de 854.000 personas tienen permiso para ingresar en tareas de seguridad. Sólo en Washington y sus alrededores hay 33 complejos de oficinas de análisis de inteligencia construidos después del 11/S y que juntos equivalen a más de tres Pentágonos o 22 Capitolios, fue el cálculo del diario.

El vocero del Pentágono, Dave Lapan, intentó defenderse ayer diciendo que el problema de la redundancia en la comunidad de espionaje “es un asunto muy conocido”. “Hemos estado peleando dos guerras (Irak y Afganistán) desde el 11 de septiembre y mucho de ese crecimiento ha ocurrido en parte por la necesidad de incrementar la recolección de información y ese tipo de actividades para respaldar dos guerras”, dijo.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, ya le había pedido a agencias de defensa y los servicios de seguridad que reduzcan costos en los próximos años. Gates le dijo al diario que no cree que la burocracia en torno a las tareas de espionaje se haya vuelto inmanejable, pero admitió que a veces es difícil tener información precisa. “Nueve años después del 11/S, tiene sentido ver esto y decir ‘bueno, hemos desarrollado una gran capacidad ¿Dónde tenemos más de lo que necesitamos?’’’, se preguntó.

Por su parte, el director de la CIA, Leon Panetta, aseguró que trabaja en un plan de cinco años para reducir costos.

Y la Casa Blanca, tratando de adelantarse a la publicación de la serie de notas, dijo que el gobierno era consciente de los problemas cuando llegó al poder y que está tratando de resolverlos. Pero no informó de que medidas tomó hasta ahora para reducir la cantidad de agencias de inteligencia.

En tanto, el presupuesto de Defensa para mantener este enorme entramado de agencias sigue creciendo. El presupuesto oficial votado el año pasado por el Congreso para operaciones de Inteligencia es de 75.000 millones de dólares, una cifra que creció 21 veces desde el 11/S. Nueve días después de los ataques el Congreso autorizó una partida extraordinaria de 40.000 millones de dólares para tareas de inteligencia y el combate contra la red terrorista Al Qaeda. Esa cifra se mantuvo mas o menos en esos términos en los siguientes cuatro años. Algo que podría llevar a que los organismo encargados del espionaje en Estados Unidos recibieron unos 280.000 millones de dólares en los últimos nueve años.
La oficina de Inteligencia para la Defensa, dependiente del Pentágono, por ejemplo, pasó de tener 7.500 empleados en el 2002 a los actuales 16.500. La Agencia Nacional de Seguridad, que se encarga de las escuchas y desclasificación de información a través de satélites, vio aumentado su presupuesto al doble.

Pero casi nada de todo ese dinero se puede controlar efectivamente. Cuando el Congreso autorizó en el 2002 la creación de la Dirección Nacional de Inteligencia y el entonces presidente George W. Bush nombró como director a John Negroponte, no le dio la facultad de supervisar el presupuesto de todas las agencias a su cargo. Y cuando lo quiso hacer, las internas dentro del gobierno le jugaron varias malas pasadas. El Departamento de Defensa transfirió fondos a varias cuentas a las que Negroponte no podía acceder y la CIA reclasificó buena parte de su material para que el veterano espía no pudiera revisarlo.

 

 

 

 

VOLVER

 

 

 

 

Accesos Rapidos

Paraderos

DetectivesNewbery

Libro Cronicas

Detectives MDP

 

 

DetectiveMDP2

Detectiveznorte

2

 

------------------------------------

Guia de Detectives cuenta con coordinadores en la mayor parte del país

Cordoba: 0351-152065900

Mar del Plata: 0223-155956407

Posadas: 03572-15741759
Rosario: 0341-155636516
Mendoza: 0261-156989852
Neuquen: 0299-155358224
Pilar: 0 2 3 22 - 15350452
La Plata: 0221-156240140

 

Para ser coordinador de www.guiadedetectives.com.ar comuniquese a info@guiadedetectives.com.ar

-------------------------------------

 

Puede realizar sus pagos con

 

.............................................

 

Asociese a la Guia y obtenga los siguientes beneficios:

Más info AQUI

 

---------------------

LCD DVR Observation System

2.

Equipo compuesto por camaras visibles u ocultas, monitor LCD y disco rígido integrado. Admite hasta 4 camaras simultaneamente. Excelente calidad de imagen color y B/N. Apto para obtener pruebas para juicios laborales

CLICK AQUI

 

 

 

 

Círculo Amigos Todoar